Comenzó publicando poemas y relatos en revistas infantiles y, en 1950, publicó su primer libro de poesía, Isla ignorada, ligándose a movimientos literarios como el postismo y la Generación del 50. Su obra se caracteriza por el uso del humor, juegos de palabras y un lenguaje cercano, abordando temas cotidianos junto a cuestiones profundas como el amor, la muerte y la fe.
Además de su faceta literaria, Gloria Fuertes alcanzó gran popularidad en España durante los años 1970 por su participación en programas infantiles de Televisión Española como Un globo, dos globos, tres globos y La cometa blanca, lo que la convirtió en una figura querida por varias generaciones de niños.
Su legado incluye tanto poesía comprometida y reflexiva como obras brillantes para jóvenes lectores, y sigue siendo una voz influyente y entrañable de la literatura española del siglo XX.
El estilo literario de Gloria Fuertes se define por un lenguaje sencillo y directo, cercano a lo cotidiano, que esconde una profunda carga emocional y crítica. A través del humor, la ironía y los juegos de palabras, aborda temas como la soledad, la injusticia, el amor y la guerra, combinando ternura y lucidez. Su uso del verso libre y su rechazo a la solemnidad construyen una voz poética única, accesible y profundamente humana.